lunes, 05 de mayo de 2008
Publicado por AMIGOSDELCABRERO @ 20:23
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Como cada dos años, desde hace treinta, hoy me han enviado el programa de la Bienal de Flamenco y, como siempre, he constatado tres hechos:

Que, una vez más, al menos el servicio de correo les funciona bien

Que, una vez más, la programación es amplia: están todos los compañeros que suelen compartir cartel conmigo en los festivales

Que, una vez más, El Cabrero, o sea, yo, no estoy

 

Pero ¡Qué detalle mandarme siempre el programa!

 

Como cuando un alto responsable de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, que me presentaron en un festival en Vva del Ariscal y cuyo nombre no recuerdo, me regaló, también amablemente, un ejemplar de la Guía Oficial de Flamenco que acababan de editar. No la abrí hasta llegar a casa; qué pena no haber podido darle mi opinión sobre la marcha…  Muchas fotos, artículos insignificantes sobre enormes artistas y enormes artículos sobre artistas insignificantes… pero muy completa, la guía, con todos mis compañeros, hasta los novatos… ¡como debe de ser!

 

Me busco en la letra E y no estoy, ni en la C, ni en la D de Domínguez… hasta que miro en la V de Vetado y ahí me tenían a mí, brillando por mi ausencia… Y ¿por qué? Pues debe de ser por lo mismo que yo, o sea, El Cabrero, no participa en la Bienal de Málaga, que organiza Diputación, ni en la extensa programación de flamenco de la Comunidad de Madrid, ni en los festivales internacionales (Nueva York, París, Londres, etc.) que paga la Junta de Andalucía, ni en la Red Andaluza de Teatros, ni en los programas musicales de días señalaítos de Canal Sur en que salen tos los andaluces señalaos… bueno, para eso tengo un fandango:


Yo no soy el animal

Que se calla por un pienso

Yo no soy ese animal

Porque tengo en mis adentros

Una disconformidad

Que me sirve de alimento.

 

Pero, volviendo a la Bienal de Flamenco, cuyo programa he recibido hoy y por eso escribo del tema, van por la décimo quinta y yo sólo estuve en la segunda, la única dirigida por los Pérez-Orozco y Alberto Bañuls. A todas las figuras las ubicaron en los teatros del centro de Sevilla pero a mí – decían que era una figura – me mandaron a una nave en un polígono industrial y me impidieron hacer cualquier cante que no fueran fandangos, que de eso iba su espectáculo. Acepté, porque a mí siempre me ha importado más mi estado anímico, facultades, calidad del público y del sonido que el lugar de actuación pero, me apetecía cantar por soleá: “Querido público, me han dicho que cante sólo fandangos y a mí no se me mete en una lata de tomates. ¡Voy a cantar por Soleá! El público lo agradeció, los organizadores se enfadaron y constataron, una vez más, que no soy animal de redil. Y, para esto, también tengo un fandango:
 
 

Desde siempre en la piara

Me dicen la oveja negra

Por no compartir el “jechio”

Con las demás en la mierda

Siendo tan limpio el baldío


Luego, durante más de veinte años, Ortiz Nuevo y Herrera Rodas se encargaron de dirigir el asunto. Repartieron el melón en tajadas grandes, medianas y pequeñas, según quién fuera el comensal. Es normal que Que Ortiz Nuevo y Herrera Rodas no me inviten a su mesa porque si mi sola presencia les resulta insoportable... !qué no serán mis ideas!  Y estos angelitos, como no soy su pájaro, me vetan durante veinte años con el mayor de los desprecios hacia los aficionados que me siguen que, como dice la prensa (que no lo digo yo), son muy numerosos. ¿Y la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla, organizadores y patrocinadores del asunto, qué dicen del veto? ...  ni pio durante veinte años.

 En 2004 entró de director el Señor Copete y se empeñó en reparar el daño y llevarme, pero no tenían dinero suficiente para pagarme.  y,para eso tambien hay fandango:

Cuando lo acosa la sed
todo burro busca el agua
si lo llevas a beber
cuando a ti te de la gana
tú eres más burro que él.

 Esa es la historia de por qué no canto en Sevilla desde que quisieron meterme en una lata de tomates, hace ya 28 años.

 


  


Tags: cabrero, bienal, flamenco, cante, sevilla, veto